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2016/05/25

Una nueva materia en clase: modelo organizativo participativo

Inauguramos nueva materia en el máster, esta vez se trata del modelo organizativo participativo. Esto quiere decir que bajamos peldaños para tocar algo más concreto: ¿cómo desarrollar principios y valores cooperativos a través de una organización que se diga verdaderamente participativa? Ahí es nada. Seguro que hay matices y opiniones para todos los gustos pero por algún sitio hay que empezar y en nuestro caso, entre los materiales de debate, vamos a utilizar un texto de Alfonso Vázquez, consultor de Hobest: Las falacias de la participación.

El texto sirve, entre otras cosas, para delimitar tres perspectivas de la participación: en el proceso, en los resultados y en el origen. Cada una de ellas sirve para trasladar una idea diferente de la participación. La primera, operativa, vinculada al hacer; la segunda en forma de recompensa, vinculada a lo económico; y la tercera, la que más recorrido proporciona, vinculada a la participación radical, de raíz, en el comienzo. Todo ello desde una mirada crítica, que siempre es de agradecer.

Escalera de la participacion de Sherry R ArnsteinCiertamente la palabra participación es una de las que más se utiliza en el management actual. Todo parece que debe llevar el adjetivo participativo para ganar en credibilidad. Pero, al mismo tiempo, la participación se asocia a procesos más lentos, más costosos. Y luego está el asunto de cómo desarrollarla con sentido auténtico para que conduzca a resultados de calidad.

En el caso de las cooperativas, parece que “participación” va inserta en su código genético. Las socias y socios participan del capital pero también lo hacen en la gestión y en la vida societaria de la empresa. Una participación plena que debe articularse mediante modelos organizativos que proporcionen el contexto para que las personas se desarrollen con autonomía y sean capaces de construir conjuntamente un proyecto compartido.

Pues de esto va la nueva materia en la que nos adentramos. Y para deja otra idea que dé pie a pensar un poco: echemos un vistazo a una imagen clásica: la escalera de la participación ciudadana, de Sherry R. Arnstein. ¿Algo parecido cabe pensar de los modelos organizativos de nuestras empresas?, ¿hay un continuo en materia de participación que va desde la manipulación hasta el pleno control de quienes trabajan en ellas?

2016/05/18

Transformación social y responsabilidad social empresarial de la cooperativa

En septiembre de 2o15 se publicaba en TU Lankide un artículo titulado La responsabilidad social empresarial, ¿voluntad u obligación? Recogía las impresiones de una conversación en la que participaban cuatro personas de diferentes cooperativas y en la que se hablaba de ese controvertido asunto de la responsabilidad social empresarial (o corporativa, a veces también llamada). Recomendamos su lectura completa aunque aquí dejamos algunos comentarios al respecto.

La vocación de transformación social forma parte, como ya sabéis, de los principios de la experiencia cooperativa de Mondragón. Hoy en día, por otra parte, el término responsabilidad social empresarial, se maneja con cierta asiduidad en el management moderno. La wikipedia lo define así:

La contribución activa y voluntaria al mejoramiento social, económico y ambiental por parte de las empresas, generalmente con el objetivo de mejorar su situación competitiva, valorativa y su valor añadido.

Es así como la empresa asume resultados en lo que se ha venido a denominar la triple bottom line: resultados tanto en el campo económico como en el social y en el ambiental. De esta forma la empresa amplia su responsabilidad teniendo en cuanta a aquellos grupos de interés con quienes conforma una comunidad más allá de la que tradicionalmente conformaba según su cadena de valor. Ahora bien, ¿todo esto es marketing con el fin último de embaucar a un mercado que ahora también es sensible a este tipo de aspectos más allá de los números?

Triple Bottom Line graphic.jpg

By Triplebotline – Own work, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=21084669

En el artículo del TU Lankide se da muchas vueltas a qué es y qué no esto de la RSE y cómo las cooperativas llevan en sus genes esa vocación de transformación social. Otra cosa es cómo se ha interiorizado y de qué forma se canaliza. Ulma, que es una de las cooperativas presentes en el debate, habla de su Fundación Ulma como instrumento canalizador pero también reconoce que la transformación es más que ella. Eroski lo ejemplifica en su responsabilidad de disponer de marca propia mediante la que ofrecer comida sana a sus clientes. Por su parte, el responsable de Laboral Kutxa reflexiona en la línea de que cada cooperativa, en función de su actividad, quizá entienda su responsabilidad social de forma particular.

Arizmendiarrieta lo tuvo claro desde el principio: la cooperativa como medio para un fin. Pero hoy parece lógico entender una relación de mutua influencia entre cooperativa y sociedad. Una relación compleja donde el trabajo se redefine amenazado por las presiones modernas ultracompetitivas. Aquel vehículo de transformación social vive preso porque tiene que salir adelante en lo económico. Y ahí, en ese contexto, se puede hacer lo que se puede hacer. ¿O no? ¿No es acaso algo que está por encima y antes que lo económico?

Insistimos en que el artículo de TU Lankide contiene reflexiones muy interesantes. Se dice por parte de uno de los participantes: “en el futuro vamos a hablar más de hacer bien las cosas, que de hacer cosas buenas“. ¿Se pierde ideología al servicio de la eficiencia? ¿Se diluye la vocación de transformación social y se convierte en una gestión adecuada de fondos, además de una aportación de su saber hacer a la resolución de problemas sociales? Algunos ultrarricos, por ejemplo, ya se han comprometido a aportar parte de sus fortunas. Pero importa también cómo se genera esa riqueza, ¿no? Dentro y fuera hay ética en todo esto. Complejo asunto, ¿verdad?

2016/05/11

6 pensamientos de Arizmendiarrieta en torno a la transformación social

Arizmendiarrieta-PensamientosSi la semana pasada escribíamos sobre educación cooperativa, esta vez le toca el turno a otro de los principios de la Experiencia Cooperativa de MONDRAGON: la voluntad de transformación social, “solidaria con la de otros pueblos, a través de sus actuación en un proceso de expansión que colabore con su reconstrucción económica y social y con la edificación de una sociedad vasca más libre, justa y solidaria”. En cierta forma es ese sello distintivo de que lo empresarial es solo una parte de algo que pretende objetivos más globales.

Esta vocación de transformación social aparece como una constante en Arizmendiarrieta. Aprovechamos par ciatar aquí algunos de sus Pensamientos relacionados con la transformación social:

29. No aspiramos al desarrollo económico como fin, sino como medio.

43. El mundo no se nos ha dado simplemente para contemplarlo, sino para transformarlo.

126. Si hasta ahora nuestra aportación al pueblo ha consistido en esta experiencia cooperativa, en adelante deberíamos ofrecer un desarrollo comunitario.

103. La sociedad autogestionada será la que todos, con nuestra preparación y ganas de participar, seamos capaces de realizar.

144. Los empeños cooperativos de transformación se subestiman o se valoran unilateralmente por sus resultados económicos y raras veces por lo que los mismos llevan implicado de adiestramiento y madurez humana y social. Tal vez los primeros en no saber cotizar lo más valioso y definitivo de la experiencia seamos nosotros, los propios cooperativistas, tanto los dirigentes como los demás cooperadores.

419. Es una constante histórica la incapacidad del hombre para realizarse a sí mismo y dar satisfacción a sus aspiraciones sin tener que contar con el tiempo y con sus semejantes. El tiempo y la solidaridad son factores básicos y no simples circunstancias accidentales para la promoción humana y la transformación social. Hay que sembrar o preparar para poder cosechar; hay que poder contar con otros y, consiguientemente, otorgar algo más que exigir siempre para potenciarnos.

Los Pensamientos de Arizmendiarrieta es un libro publicado por Otalora con una colección de frases y pensamientos extraídos de sus escritos y recopilados por Joxe Azurmendi. El libro clasifica los 548 pensamientos recopilados en dos grandes bloques: por una parte el hombre y la sociedad y por otra el trabajo y la empresa cooperativa. Para consultarlos te recomendamos dos vías:

Referencia: Azurmendi, J. (1999). Pensamientos de Don José Maria Arizmendiarrieta. Aretxabaleta: Otalora (Azatza).

2016/05/4

Educación, educación y educación… cooperativa

EducationLlegamos a una nueva materia, la que hurga en la vocación de transformación social y piensa en la educación como eje alrededor del cual deberían diseñarse las estrategias de futuro. Claro que hoy en día siempre aludimos a la educación como ese gran cimiento de los cambios. Valores y principios pasan por lo que nos enseñen. Pero esta palabra, “enseñar” vive sujeta a un torbellino porque la que tiene enfrente, la de “aprender”, nunca como hoy tuvo tantos medios a su alcance.

La propia Mondragon Unibertsitatea se une a las propuestas de formación online masiva. El cooperativismo de MONDRAGON debe trabajar su oferta educativa y proyectarla más allá de los programas reglados tradicionales. Se abre, de alguna forma, a toda aquella persona que quiera aprender de cooperativismo. Nunca como ahora el predictor de éxito más importante fue quien aprende y no tanto quien enseña.

Pero al lado de la oferta de MOOCs que pueda lanzar MU la vocación transformadora del cooperativismo de MONDRAGON pasa también por los espacios cercanos de lo local. Internet y lo local deben remar en la misma dirección: poner sobre la mesa la pertinencia del modelo cooperativo como vehículo transformador. Es en este punto de unión, en lo local donde el cooperativismo adquiere pleno sentido… aunque tenga vocación universal. Sí, Arizmendiarrieta planteó un modelo que debía expandirse como manera de transformar la sociedad, pero cabe entender esa transformación desde realidades locales.

Hoy se habla de educación expandida, informal, de aprendizaje para toda la vida. No hay momento que no sea bueno para aprender. El cooperativismo de MONDRAGON debe entenderse desde la constante recreación que supone cocinarlo al fuego lento de la educación. Y no queda sino echar mano de la imaginación para que las nuevas generaciones conecten con él y lo reinterpreten a la luz de los tiempos actuales. Razones para que los principios y valores cooperativos estén vigentes en la sociedad actual no faltan. Injusticias sociales, desgraciadamente, las hay por todas partes.

Así pues transformación social y educación son los dos ejes en torno a los que estamos trabajando ahora en el máster. Los debates en el foro ya han comenzado. Andamos a la búsqueda de ejemplos. Porque el camino se hace andando, ¿no? Terminamos con una cita de Joxe Azurmendi extraída de su conferencia en la asamblea general de Arizmendiarrieta Lagunak el año pasado:

La expansión de la cooperación equivale a expansión de la comunidad; profundizar en la cooperación significa dar solidez a los valores. El fin de este proceso circular es siempre la creación de y el servicio a la comunidad; su nueva creación. No es la satisfacción de los intereses individuales por encima de o contra la comunidad. Y luego, el fin de la comunidad es la creación y el servicio a la persona, libre, madura, dispuesta a servir a la comunidad sin ser su esclava.