El lado oscuro de la venta por Internet


Comércio Tradicional em Benfica - Sr. Capelo e D. NazaréLa ciudadanía asiste a un fenómeno imparable: cada vez es más fácil comprar por Internet. Pero no solo eso. Además de que el proceso sea simple y de que nos fiemos de él, el caso es que los precios baratos terminan por conformar la tormenta perfecta. Amazon aparece como un gigante que cambia las reglas del comercio. Su fiabilidad en las entregas, sus precios ultracompetitivos y su catálogo inmenso marcan un antes y un después.

Pero comprar es también, cada vea más, un acto político. Comprar en un sitio o en otro y un tipo de productos u otros dice mucho de quiénes somos y de cuál es nuestra actitud ante grandes cuestiones globales. Las marcas lo saben y se visten de capas cada vez más espesas de supuesta responsabilidad social corporativa. Pero todavía queda mucho camino por andar. Internet como canal de venta enlaza con los hábitos de las nuevas generaciones. Comprar en Internet, tan natural como compartir una foto o actualizar tu timeline con un comentario cualquiera.

Pero que comprar sea tan fácil tiene su lado oscuro. Lo más obvio: consumismo desbocado. A un clic (casi) cualquier cosa, tarjeta de crédito mediante. El acto se vuelve banal. ¿Y qué fue del comercio local? Dicen que tiene que reinventarse y aportar valor. Dicen de él que se queja demasiado, que está perdiendo la batalla de la modernidad. Dicen que morirá si no es capaz de encontrar su hueco. ¿Cómo serán entonces nuestros barrios con Amazon everywhere?

No es asunto fácil de analizar. Menos en el tamaño de una ventana como la que proporciona este blog. Pero conviene que no olvidemos que esa supuesta gran experiencia de compra que proporcionan muchos de los gigantes de Internet encierra consecuencias. El comercio tradicional (entendido como todo aquel con un espacio físico) vive asociado a cierta estructura de coste fijo. No hay forma de obviarlo. ¿Cómo competir contra quienes juegan otra liga? Permanezcan atentas a las próximas ediciones de este máster porque de eso también nos tocará hablar en clase. Hablar, criticar, reflexionar. Lo que sea para hacernos conscientes de las decisiones que tomamos como compradores.

Hay 2 comentarios

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  1. 1
    Dani Martin

    Interesante articulo creo que el comercio tradicional deberá aportar valor añadido a sus productos para subsistir.
    No podrá competir en precios, ni en comodidad, pero si puede aportar otros valores como la consultoria sobre el producto, la garantía presencial de la resolución de problemas, la especialización en ciertos nichos de mercado etc.

    • 2
      jiturbe

      Pues a ver si es verdad porque nadie creo que quisiéramos unas ciudades y pueblos sin comercio local. A ver cómo evoluciona todo esto…

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