La historia, una forma de entender la economía social y el cooperativismo


Imagen de un falansterio. Fuente: Wikipedia.

A menudo caemos hoy en la simplificación de mirar al presente y si acaso al futuro más inmediato para entender lo que sucede. La exaltación de vivir lo que acontece y de satisfacer como sea las aspiraciones obliga en demasiadas ocasiones a centrarse en lo que es y no en lo que fue. Sin embargo, en el caso del cooperativismo y de la economía social en su más amplio sentido, la historia sirve para contextualizar y para dotar de sentido a lo que se hace hoy. Sí, la historia explica también el presente y dibuja pautas para el futuro.

El cooperativismo, por tanto, nació en el mismo medio social en el que se concretaron el sindicalismo y el socialismo, impulsado por la misma concepción de la vida, y siempre en la búsqueda de soluciones superadoras de la situación existente para la clase obrera. En efecto, ante la situación social reinante el movimiento obrero se desarrollaría en tres ámbitos principalmente; en materia laboral, el sindicalismo como organismo de defensa dentro del sistema capitalista; en acción política, mediante la influencia en el poder; y, por último, en materia socioeconómica, con el cooperativismo. Los tres, por tanto, con una misma identidad en sus orígenes sin ningún género de dudas.

Rescatamos este texto publicado por Santiago Merino en su día en la Revista Vasca de Economía Social. El cooperativismo, se explica, nace vinculado a la superación de ciertas injusticias. El autor repasa los orígenes y cita, entre otras experiencias pioneras, las siguientes:

Podríamos citar más y de hecho Santiago Merino repasa otro buen número de experiencias pioneras pero solo pretendemos aquí recoger la idea de que conocer estas propuestas ayuda a poner en contexto por qué la economía social es una respuesta adecuada. Hoy el capitalismo global es “el sistema”. Pues bien, esta parece ser la referencia para ubicar la propuesta cooperativa y de la economía social/solidaria. Cada propuesta es hija de su tiempo y no se puede renunciar a esta condición.

Ya veis, a este tipo de asuntos estamos dedicados estos días en que ya finalizamos la segunda de las materias del primer módulo del máster. Entretenimiento no falta 🙂

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